BUENOS DÍAS 19 a 22 de ENERO

Martes, 19 de enero

DON BOSCO TE DICE: “MIRA MÁS ALTO”

Comenzamos a preparar la fiesta de Don Bosco, el gran soñador que fundó los salesianos y gracias a quien hoy estamos donde estamos. Preparémonos con ilusión, con alegría y entusiasmo, como a él le gustaría que lo hiciésemos.

Juan Bosco fue un hombre unido profundamente a Dios. Esto lo llevó a actuar en la realidad en que vivió, entregando su vida por la gente joven, no desde la teoría sino trabajando codo con codo por, con y para los jóvenes. Y doscientos años después de su nacimiento, aquí seguimos en Salesianos, soñando con Don Bosco, apostando por la juventud.

Don Bosco hacía consistir la santidad en estar alegres; pero no la alegría de la risa fácil, sino la alegría que nace en lo más profundo de nuestro ser, la alegría de quien se siente amado y en ello encuentra la fuerza y el motor de llevar esa alegría a los demás. No se trata de cuestiones extraordinarias, sino en vivir en cada momento como corresponde, eso lleva implícita la presencia de Dios en nuestras vidas y el modelo de Jesús de Nazaret. Ya sabéis, eso de “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

 

Oración

Si Dios tuviera un móvil, tendría tu foto cargada en él.

Si tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella.

Te manda flores cada primavera y un amanecer cada mañana.

Cada vez que tú quieres hablar, Él te escucha.

Él puede vivir en cualquier parte del universo,

pero ha escogido tu corazón. ¡Está loco por ti!

Haz que tu corazón esta mañana

sea sensible a la ternura de Dios…,

como decía tu amigo Juan Bosco.

 

María Auxiliadora de los Cristianos,

Ruega por nosotros

 

Miércoles, 20 de enero

 DON BOSCO TE DICE: “ESCUCHA MÁS PROFUNDAMENTE”

 Leemos en las “Memorias del Oratorio” el sueño de los nueve años. Hacia el final dice:

“Al mirar, me di cuenta de que aquellos chicos habían escapado y, en su lugar, observé una multitud de cabritos, perros, gatos, osos y otros muchos animales.

—He aquí tu campo, he aquí donde tienes que trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto; y cuanto veas que ocurre ahora con estos animales, lo deberás hacer tú con mis hijos.

Volví entonces la mirada y, en vez de animales feroces, aparecieron otros tantos mansos corderos que, saltando y balando, corrían todos alrededor como si festejaran al hombre aquel y a la señora.

Entonces Ella me puso la mano sobre la cabeza, diciéndome:

—A su tiempo lo comprenderás todo.

Dicho lo cual, un ruido me despertó (…)

 Hay quienes dicen que fue el sueño de los nueve años lo que marcó la acción y vida de Juan Bosco, otros que fue la visita a las cárceles de Turín y los jóvenes con quienes se encontró allí.

Sea como fuere, Don Bosco nos sigue animando a escuchar más profundamente para encontrar la razón última que nos mueva a la acción y el compromiso.

Un sueño, una conversación, una vivencia o experiencia auténtica… Encuentra el silencio en tu interior para escuchar lo que Dios quiere de ti, para descubrir dónde está tu felicidad. Abre bien los ojos, dispón tus oídos a la escucha… Y ten siempre preparadas las manos y los pies para ponerte manos a la obra, para iniciar tu camino. ¡Adelante, sé más!

Oración

Reconoce, amigo, que la vida no te quita cosas: te libera de cosas:

Te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

Lo que llamas problemas, son lecciones;

No hay muerte, hay mudanza. Haz solo lo que amas y serás feliz.

Dios te manda flores cada primavera.

Esta mañana escucha la voz de Dios,

de un Dios que habla en tu corazón.

Su palabra silenciosa es medicina para el alma,

que decía tu amigo Juan Bosco.

 

María Auxiliadora de los Cristianos,

Ruega por nosotros

 

 

Jueves, 21 de enero

 DON BOSCO TE DICE: “ACÉRCATE A QUIEN MÁS LO NECESITE”

 Un día Don Cafasso invita a Don Bosco a que le acompañe a una de sus visitas a la cárcel. Le duele ver que hay muchachos detrás de los barrotes. Escribe ” Me horroricé al contemplar aquella cantidad de muchachos, de los 12 a los 18 años, sanos y robustos, de ingenio despierto, que estaban allí ociosos, picados por los insectos y faltos de alimento espiritual y material”. Buscó la forma de hablar con ellos de tú a tú. Al principio las reacciones fueron ásperas. Tuvo que oír insultos, pero poco a poco, hubo alguno que se mostró menos desconfiado y logró hablar de amigo a amigo. El delito más corriente era el robo por hambre. “Lo que más me impresionaba -escribe- era que muchos, al salir, estaban decididos a cambiar de vida, aunque al cabo de poco tiempo, terminaban de nuevo allí. Estos muchachos deberían encontrar fuera un amigo que se preocupase de ellos, así no volverían a la cárcel”.

Don Bosco piensa entonces en un oratorio, pero no solo para los días festivos: un centro donde los jóvenes abandonados o salidos de la cárcel sepan que tienen una ayuda o un apoyo. Que funcione toda la semana mediante la amistad, la asistencia y los encuentros en el lugar de trabajo”. El tímido inicio de esta realización tiene lugar en la mañana del 8 de diciembre de 1841. A los muchachos que iban saliendo de la cárcel buscaba como colocarlos con un amo honrado, y los resultados eran buenos.

Así como Don Bosco se ocupó toda su vida de ayudar a los más necesitados, nosotros debemos mirar a nuestro alrededor y tender la mano a quien lo necesite. Una palabra, un gesto, un apoyo…hará que la situación del que sufre mejore. ¿Te apuntas a acercarte más y mejor a quienes más te necesitan?

 

Oración

 Padre nuestro, tú que estás / en la tierra y en el cielo.

Padre nuestro, tú que vas, / invitando a tu Reino.

Hágase tu voluntad / en el mundo que habitamos.

Santifica tu nombre, / tu nombre que alabamos.

Padre nuestro, tú que estás / en la tierra y en el cielo.

No niegues el pan / ni el perdón que ofrecemos.

Líbranos de todo mal, / que el camino se hace largo

y, sin fuerzas, caemos / lejos de tu abrazo.

Danos a todos el pan; / danos a todos trabajo

que nos haga, en vedad, Señor, más hermanos.

¡Padre del cielo! / ¡Padre, venga tu reino!

y el corazón gritará: ¡Abbá!… / y nuestro esfuerzo traerá la paz.

Danos a todos el pan; / danos a todos trabajo

que nos haga, en vedad, Señor, más hermanos, más humanos.

María Auxiliadora de los Cristianos,

Ruega por nosotros

 

 

Viernes, 22 de enero

 DON BOSCO TE DICE: “SIENTE MÁS” (LAURA VICUÑA)

 Escribió Don Bosco en las “Memorias del Oratorio”:

En las cuatro primeras clases tuve que aprender por mí mismo a tratar con los compañeros. Había establecido tres categorías: buenos, indiferentes y malos. A estos últimos, apenas conocidos, debía evitarlos del todo y siempre; con los indiferentes, entretenerme por cortesía o necesidad; con los buenos, cuando encontrase algunos que fueran verdaderamente tales, contraer familiaridad.

Por otro lado, como los compañeros que querían arrastrarme al desorden eran los más descuidados en los deberes, también ellos empezaron a dirigirse a mí para que hiciese el favor de prestarles o dictarles los temas escolares. La cuestión desagradó al profesor –porque esa falsa benevolencia fomentaba su pereza– y me lo prohibió severamente. Acudí entonces a un medio menos peligroso, es decir, a explicarles las dificultades y ayudar a los más atrasados. De esta forma, complacía a todos y me conquistaba la simpatía y el cariño de los condiscípulos. Empezaron a venir para jugar, después para escuchar historietas y hacer los deberes escolares y, finalmente, acudían sin un motivo especial. Para poner un nombre a aquellas reuniones, solíamos denominarlas Sociedad de la Alegría. Nombre perfectamente adecuado, ya que era obligación estricta de cada uno buscar los libros y suscitar las conversaciones y entretenimientos que pudiesen contribuir a estar alegres; por el contrario, estaba prohibido todo cuanto ocasionara tristeza, especialmente las cosas contrarias a la ley del Señor.

 

Reflexión

 Don Bosco está atento a quienes están a su alrededor. Amigo no es quien ríe nuestras gracias o nos anima en nuestras muestras de fuerza bruta, fanfarronería o pasotismo; amigo es quien nos quiere por quienes somos, que sabe de nuestras flaquezas y dificultades y nos acepta, pero animándonos a ser mejores, en positivo.

Oración

 Solía decir Laura Vicuña, haciendo lo que me mandan, hago lo que Dios quiere que haga; esa es mi oración.

Con sentimientos semejantes, acudimos a nuestro Padre Dios en esta mañana:

Padre, tú que nos regalas a lo largo de la historia ejemplos de santidad juvenil, haz que, a pesar de las dificultades, sintamos la alegría de seguir a Jesús.

Padre, tú que hiciste a Laura Vicuña fuerte en la fe y generosa de espíritu, suscita en los adolescentes y jóvenes el deseo de servir a sus compañeros con alegría y generosidad.

Padre, tú que renuevas cada día en tus hijos e hijas las ganas de ser mejores, de ser prefectos, haz de nosotros signos de tu bondad para cuantos encontremos hoy en nuestro camino.

Padre, escucha nuestra oración por intercesión de la beata Laura Vicuña y por los méritos de tu Hijo Jesús, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén

María Auxiliadora de los Cristianos,

Ruega por nosotros

 

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