BUENOS DÍAS ESO 2 a 6 de ABRIL

 AMA SIN LÍMITES CON AIRE RENOVADO

 

Lunes 2 de Abril de 2018

 Las mujeres fueron al sepulcro y lo encontraron vacío (Lc 24,1-12)

El día siguiente al sábado, todavía muy de mañana, llegaron al sepulcro llevando los

aromas que habían preparado; y se encontraron con que la piedra había sido removida del sepulcro. Pero al entrar, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Estaban desconcertadas por este motivo, cuando se les presentaron dos varones con vestidura refulgente. Como estaban llenas de temor y con los rostros inclinados hacia tierra, ellos les dijeron:

—¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, sino que ha resucitado. Recordad cómo os habló cuando estaba todavía en Galilea, diciendo: “Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al tercer día resucite. “» Y ellas recordaron sus palabras. Regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago y las demás que estaban con ellas. Pero todas estas palabras les parecían como desatinos y no les creían. Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se inclinó, pero sólo vio las vendas y se volvió a su casa, asombrado por lo sucedido.

 

No se puede vivir la Pascua sin entrar en el misterio. No es un hecho intelectual, no es sólo conocer, leer… Es más, es mucho más.  “Entrar en el misterio” significa capacidad de asombro, de contemplación; capacidad de escuchar el silencio y sentir el susurro de ese hilo de silencio sonoro en el que Dios nos habla.

Entrar en el misterio nos exige no tener miedo de la realidad: no cerrarse en sí mismos, no huir ante lo que no entendemos, no cerrar los ojos frente a los problemas, no negarlos, no eliminar los interrogantes

 Oración:  DIOS TE SALVE…  María Auxiliadora de los cristianos…

 

Martes 3 de Abril de 2018

 El amor al prójimo ha de ser incondicional, como el de Jesús hasta la muerte.

Antonio, un padre de familia, cierto día, cuando regresaba del trabajo, se encontró con un embotellamiento de tránsito infernal y notó que un señor conducía apresuradamente, cortando el paso a todo el que trataba de abrirse camino entre los vehículos. Cuando se aproximó al automóvil de Antonio, se le atravesó de una manera tan brusca que por poco ocurre una colisión. En ese momento, Antonio tuvo deseos de insultarlo e impedirle el paso, pero luego pensó: – ¡El pobre! Está tan nervioso y apurado… ¡Sabrá Dios si tiene un problema serio y necesita llegar cuanto antes a su destino! Con estos pensamientos, decidió cederle el paso. Al llegar a casa, Antonio recibió la noticia de que su hijo de tres años había sufrido un grave accidente y había sido llevado al hospital por su esposa.

Inmediatamente, se dirigió al hospital. Al llegar, su esposa corrió a sus brazos y lo tranquilizó diciéndole.

Gracias a Dios todo está bien. El médico llegó justo a tiempo para salvar la vida de nuestro hijo; ya está fuera de peligro. Aliviado, Antonio pidió hablar con el médico para agradecérselo. Cuál sería su sorpresa cuando vio que el médico era ese señor nervioso y apurado a quien le había cedido el paso casi una hora antes.

Hay que estar siempre dispuesto a ayudar al prójimo, independientemente de su apariencia o condición económica.

Trata de ver a los demás más allá de las apariencias. Imagina que, detrás de esa actitud que no entiendes, existe una historia, un motivo que puede llevar a esa persona a actuar de una manera determinada.

Oración:  DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

 

 Miércoles 4 de Abril de 2018

Aquel mismo día, dos de ellos iban caminando a una aldea llamada Emaús, iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.  El les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido.  Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo.  Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Entonces él les dijo: ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».  Llegaron cerca de la aldea adonde iban y le dijeron: «Quédate con nosotros, porque atardece». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, y contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

¿Y nosotros?… ¿somos capaces de ver a Jesús o camina a nuestro lado y no nos damos cuenta?

Oración DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

 

Jueves 5 de Abril de 2018

 Vídeo sobre la Resurrección de Jesús: https://www.youtube.com/watch?v=xLOxt98OSFk

 Oración DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

 

Viernes 6 de Abril de 2018

 

Un reto para el Dios de lo imposible.

Se dice que en la ciudad alemana de Hanover está el sepulcro de una condesa que negaba la existencia de Dios y se reía de la idea que existiera la resurrección.

Para indicar su desprecio por el cristianismo, ordenó a sus súbditos que cuando muriera se hiciera su tumba de solida mampostería cubierta de grandes piedras unidas por grapas de acero.

Sobre esa tumba se grabaron las palabras de desafío que decían “Está tumba estará cerrada por siempre“.

Un día una semilla cayó en una de las grietas del sepulcro, y pronto comenzó a crecer una pequeña planta. Luego, como si la naturaleza se quisiera burlar del orgullo descrito en la tumba, aquella pequeña planta creció frondosa y poco a poco las raíces fueron penetrando por debajo de los sólidos bloques de piedra, levantándolos y sacándolos de su lugar.

Aunque apenas han pasado algunas generaciones desde que aquel sepulcro fue sellado, solo bastó una pequeña semilla cambiara aquellas palabras inscritas allí.

Tener fe en Jesucristo es creer y confiar fielmente en todo aquello que parezca humanamente ilógico. Creer en la existencia de la salvación, la vida eterna, un cielo y tierra nueva. Saber que Él está con nosotros todos los días de nuestras vidas hasta el final de este mundo y que nunca nos dejará avergonzados.

 

Oración: DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

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