Martes 30 de Abril                                  El árbol triste

                                      

Había una vez, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano:

– Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?

– No lo escuches, exigía el rosal, es más sencillo tener rosas y ¿Ves qué bellas son?

Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

– No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas… sé tú mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior. – Y dicho esto, el búho desapareció.

– ¿Mi voz interior…? ¿Ser yo mismo…? ¿Conocerme…? , se preguntaba el árbol desesperado, cuando, de pronto, comprendió…

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje… Tienes una misión: cúmplela. Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

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BUENOS DÍAS ESO 22 A 26 de ABRIL

 Lunes 22 de Abril                       JESÚS HA RESUCITADO

 

Las mujeres fueron al sepulcro y lo encontraron vacío (Lc 24,1-12)

 

El día siguiente al sábado, todavía muy de mañana, llegaron al sepulcro llevando los

aromas que habían preparado; y se encontraron con que la piedra había sido removida del

sepulcro. Pero al entrar, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Estaban desconcertadas

por este motivo, cuando se les presentaron dos varones con vestidura refulgente. Como

estaban llenas de temor y con los rostros inclinados hacia tierra, ellos les dijeron:

—¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, sino que ha resucitado. Recordad cómo os habló cuando estaba todavía en Galilea, diciendo: “Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al tercer día resucite. “» Y ellas recordaron sus palabras. Regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago y las demás que estaban con ellas. Pero todas estas palabras les parecían como desatinos y no les creían. Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se inclinó, pero sólo vio las vendas y se volvió a su casa, asombrado por lo sucedido.

 

No se puede vivir la Pascua sin entrar en el misterio. No es un hecho intelectual, no es sólo conocer, leer… Es más, es mucho más. “Entrar en el misterio” significa capacidad de asombro, de contemplación; capacidad de escuchar el silencio y sentir el susurro de ese hilo de silencio sonoro en el que Dios nos habla.

Entrar en el misterio nos exige no tener miedo de la realidad: no cerrarse en sí mismos, no huir ante lo que no entendemos, no cerrar los ojos frente a los problemas, no negarlos, no eliminar los interrogantes.

¡Feliz Pascua de Resurrección!

 

Oración: DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

 

 

Martes 23 de Abril                   AYUDAR AL PRÓJIMO

 

El amor al prójimo ha de ser incondicional, como el de Jesús hasta la muerte.

Antonio, un padre de familia, cierto día, cuando regresaba del trabajo, se encontró con un

embotellamiento de tránsito infernal y notó que un señor conducía apresuradamente,

cortando el paso a todo el que trataba de abrirse camino entre los vehículos.

Cuando se aproximó al automóvil de Antonio, se le atravesó de una manera tan brusca que

por poco ocurre una colisión. En ese momento, Antonio tuvo deseos de insultarlo e

impedirle el paso, pero luego pensó: – ¡El pobre! Está tan nervioso y apurado… ¡Sabrá Dios

si tiene un problema serio y necesita llegar cuanto antes a su destino!

Con estos pensamientos, decidió cederle el paso. Al llegar a casa, Antonio recibió la noticia

de que su hijo de tres años había sufrido un grave accidente y había sido llevado al hospital

por su esposa.

Inmediatamente, se dirigió al hospital. Al llegar, su esposa corrió a sus brazos y lo tranquilizó diciéndole.

Gracias a Dios todo está bien. El médico llegó justo a tiempo para salvar la vida de nuestro

hijo; ya está fuera de peligro. Aliviado, Antonio pidió hablar con el médico para agradecérselo. Cuál sería su sorpresa cuando vio que el médico era ese señor nervioso y apurado a quien le había cedido el paso casi una hora antes.

Hay que estar siempre dispuesto a ayudar al prójimo, independientemente de su apariencia

o condición económica.

Trata de ver a los demás más allá de las apariencias. Imagina que, detrás de esa actitud que

no entiendes, existe una historia, un motivo que puede llevar a esa persona a actuar de una manera determinada.

 

Oración: DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

 

 

Miércoles 24 de Abril       Celebración Conmemoración María Auxiliadora

 

 

Jueves 25 de Abril                     RECONOCER A JESÚS

 

Aquel mismo día, dos hombres iban caminando a una aldea llamada Emaús, iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso, cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Llegaron cerca de la aldea adonde iban y le dijeron: «Quédate con nosotros, porque atardece». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, y contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

¿Y nosotros?… ¿somos capaces de ver a Jesús o camina a nuestro lado y no nos damos cuenta?

 

Oración DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

 

Viernes 26 de Abril                           TENER FE

 

Se dice que en la ciudad alemana de Hanover está el sepulcro de una condesa que negaba la existencia de Dios y se reía de la idea que existiera la resurrección.

Para indicar su desprecio por el cristianismo, ordenó a sus súbditos que cuando muriera se hiciera su tumba de solida mampostería cubierta de grandes piedras unidas por grapas de acero.

Sobre esa tumba se grabaron las palabras de desafío que decían “Está tumba estará cerrada por siempre“.

Un día una semilla cayó en una de las grietas del sepulcro, y pronto comenzó a crecer una pequeña planta. Luego, como si la naturaleza se quisiera burlar del orgullo descrito en la tumba, aquella pequeña planta creció frondosa y poco a poco las raíces fueron penetrando por debajo de los sólidos bloques de piedra, levantándolos y sacándolos de su lugar.

Aunque apenas han pasado algunas generaciones desde que aquel sepulcro fue sellado, solo bastó una pequeña semilla para cambiar aquellas palabras inscritas allí.

Tener fe en Jesucristo es creer y confiar fielmente en todo aquello que parezca humanamente ilógico. Creer en la existencia de la salvación, la vida eterna, un cielo y tierra nueva. Saber que Él está con nosotros todos los días de nuestras vidas hasta el final de este mundo y que nunca nos dejará avergonzados.

 

Oración: DIOS TE SALVE… María Auxiliadora de los cristianos…

BUENOS DÍAS ESO 9 A 12 de ABRIL

 Martes, 9 de Abril                      ¿DÓNDE ESTÁ EL OCÉANO?    

 

“Usted perdone -le dijo un pez a otro- es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame, ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado”.

“El Océano -respondió el viejo pez- es donde estás ahora mismo”.

“¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano”, replicó el joven pez totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

Señor, tenemos quien nos ama en la casa o entre los amigos y a veces se nos mete en la cabeza que nadie nos quiere.  Queremos a algunas personas y, sin embargo, les hacemos sufrir. ¡Cuánto despiste hay en nuestra vida! Ayúdanos a andar con los ojos abiertos, para no engañarnos ni dejarnos engañar.

 DIOS TE SALVE… MARÍA AUXILIADORA…

 

Miércoles, 10 de Abril                 EL ABUELO Y LA ABUELA

 El abuelo y la abuela se habían peleado, y la abuela estaba tan enojada que no le dirigía la palabra a su marido. Al día siguiente, el abuelo había olvidado por completo la pelea, pero la abuela seguía ignorándole y sin dirigirle la palabra. Y, por más esfuerzos que hacía, el abuelo no conseguía sacar a la abuela de su mutismo. Al fin, el abuelo se puso a revolver armarios y cajones. Y cuando llevaba así unos minutos, la abuela no pudo contenerse y le gritó airada: «¿Se puede saber qué demonios estás buscando?».

«¡Gracias a Dios, ya lo he encontrado!» —le respondió el abuelo con una maliciosa sonrisa—. ¡Tu voz!

Señor: a unos les duran muy poco los enfados, pero hay otros a quienes nos duran mucho, porque nos cuesta perdonar y olvidar. Mantenernos sin hablar a un amigo o a alguien de casa porque nos hemos peleado con él nos hace sufrir a nosotros mismos y a la otra persona. Ayúdanos, Señor, a no ser como la abuela de la fábula. Te damos gracias hoy por las personas alegres y por las que saben perdonar, que nos ayudan a vivir felices.

DIOS TE SALVE… MARÍA AUXILIADORA…

 

 Jueves, 11 de Abril                      EFECTO PIGMALIÓN

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron lo hondo que era, dijeron a las dos ranas que estaban en el fondo que se debían dar por muertas.

Una de las ranas hizo caso a lo que las demás decían y se rindió. Se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

La multitud de ranas le gritaba ¡no saltes más! Pero la rana saltaba cada vez con más fuerza hasta que finalmente saltó fuera del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le preguntaron:

– ¿No escuchaste lo que te decíamos?

La rana les explicó con gestos que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más para salir de allí.

Las palabras pueden tener un efecto positivo o negativo, dependiendo de cómo las empleemos. Las palabras tienen un poder más grande de lo que imaginamos. Todo el mundo tiene la capacidad de animar con sus palabras, de empujar hacia metas.

 

DIOS TE SALVE… MARÍA AUXILIADORA…

 

Viernes, 12 de Abril                    MADRE TERESA

Su vida reflejó la contradicción de un siglo tan pleno de desarrollo económico como de muerte y destrucción. Desde los vertederos de la Humanidad, fue capaz de lanzar un testimonio de amor, esperanza y solidaridad. Lo hizo a través de los pobres, los enfermos, los olvidados y los excluidos de una de las naciones más clasistas del mundo, la India. Para ella, cualquier pobre era el rostro palpable de su gran Amor, Jesús de Nazareth. Tras su muerte, se supo que Teresa de Calcuta sufrió indecibles dolores físicos y espirituales. Atravesó multitud de “noches oscuras”, periodos de sequedad interior en los que se sintió abandonada por Dios. En esos momentos, lejos de flaquear, su fe se enraizó, así como su compromiso por los pobres.

Algunas Frases de la Madre Teresa de Calcuta

El día más bello, hoy.

La cosa más fácil, equivocarse.

El error mayor, abandonarse.

La raíz de todos los males, el egoísmo.

La distracción más bella, el trabajo.

La peor derrota, el desaliento.

Lo más imprescindible, el hogar.

El mejor remedio, el optimismo.

La fuerza más potente, la fe.

El regalo más bello, el perdón.

La cosa más bella, el amor.

DIOS TE SALVE… MARÍA AUXILIADORA…